Imagen del título: Portada de The Wall de Pink Floyd + Graffiti de http://flickrhivemind.net/Tags/cry,graffiti/Timeline

20 de febrero de 2013

diVersión I

2 comentarios
Una de mis numerosas aficiones es aprovechar cambios puntuales que se me ocurren en letras de canciones que conozco para reescribirlas por completo. Con el tiempo descubrí que hay grupos que van más allá y rehacen las canciones totalmente. Supongo que esta afición que tengo es la que hace que me gusten tanto ese tipo de grupos, como los desaparecidos Engendro. He pensado que, ya que lo que escribo no va a ir más allá de estar almacenado en mi ordenador, las compartiré por aquí para que opinéis.

Empiezo con una letra alternativa para "Sigues estando (en mi vida)", de VII, el primer disco de Saratoga con su cantante actual.

Os aconsejo escuchar la canción mientras leéis la letra, para intentar encajarla, así es más divertido (aunque la letra no lo sea, sólo ver cómo encaja una letra diferente en la misma canción tiene su gracia).


Lejos,
te mandé lejos por ser tan cansino.
Siento
una presencia junto a mi vespino.
Sabes que no quiero verte a menos de diez
metros,
quiero que cumplas la orden, ¡olvídame ya!
¿Cuándo entenderás mi sufrimiento?
Siento que te alejas, pero me vuelvo y ahí,
ahí sigues estando...¡hijoputa!

Noches en vela me paso, no puedo soñar.
Intento olvidar el pasado y vivir sin tu hedor,
el tiempo no limpió la mierda de tu interior.
Siento que te estoy, al fin, perdiendo, ¡Sí, sí! ¡No!
¡Pero ahí sigues estando, hijoputa!

¡Hijoputa!

¡Vete a buscar un gamusino!
Vas a terminar convirtiéndome en serrín...
Porque ahí sigues estando, hijoputa...

Sueño con Libertad (hijoputa)
Mientras me espías (hijoputa)
Sueño con Libertad (hijoputa)
Tú acortas mi vida
¡Vete a sobar! (¡Vete a sobar!)
¡Vete de aquí!

11 de febrero de 2013

Malestareños

2 comentarios
Logo de Estado del Malestar

Hoy hace dos años que se fundó esta agrupación ciudadana. Si queréis conocer su historia, aquí la podéis ver. Yo me voy a limitar a hablar sobre lo que conozco de primera mano.

Llegué a Estado del Malestar de rebote, como quien dice, agregado a su grupo de feisbuc por un amigo. Llevaba entonces mucho tiempo pensando que una buena forma de protestar sería dejar de lado las etiquetas en beneficio de lo que nos une, evitando enfrentamientos que de poco sirven si se quiere llegar a algo sólido. Otra cosa que tenía presente justo en esos momentos era la crítica al llamado "Estado del Bienestar" (por todo lo que este implica, aunque especialmente porque esa concepción del bienestar no coincide con la mía). Pronto descubrí que este grupo compartía estas opiniones, pero lo que hizo que me decidiera a quedarme (no era el primer grupo de este estilo que conocía) fue una cosa que pocos se atrevían a hacer: manifestar su pensamiento públicamente, sin pudores (no olvidemos que en los años "pre-15M" eso de salir a la calle a protestar no era in, con lo a gustito que se está en casa mirando sólo por uno mismo). Y así comencé a ir cada viernes a las 19:00 horas (a las 20:00 cuando empezó a apretar el calor) a la puerta del ayuntamiento de Sevilla (lugar simbólico, obviamente) para rodearme de gente hasta pelotas de tanto mangoneo que sólo quería hacer ver que no son pocos los que demandaban un cambio.

Como decía, no era el único grupo reivindicativo sin signos políticos que existía, la crisis había hecho aflorar mucha indignación y en 2011 ya se empezaba a atisbar lo que se avecinaba. Entre otros más minoritarios, ATTAC llevaba poco tiempo, pero era relativamente conocida por formar parte de un movimiento mayor, y Democracia Real Ya comenzaba a asomar la cabeza cuando EdM nació en la capital andaluza (además de en Madrid y Santander). Quizás por su carácter más activo y llano, aquí en el sur fue atrayendo cada vez a más personas que querían mostrar su decepción, su enfado, su desesperación,..., y era la cara visible de algo espontáneo de algo que, en pocos meses, se volvería casi incontrolable. Con la bola en crecimiento, las agrupaciones pequeñas se fueron anexionando a las mayores, siendo DRY la que más alcance consiguió. Yo seguía encantado con EdM, más aún cuando llegó la convocatoria de la manifestación del 15 de mayo, bajo el ya célebre lema "No somos mercancía en manos de políticos y banqueros", propuesta por DRY, ya que eso hizo que todos los grupos quedaran aglutinados bajo esas siglas, excepto nosotros, que aceptamos colaborar en todo lo posible, pero manteniéndonos, por así decirlo, "independientes" (básicamente por alguna que otra discrepancia en cuestiones teóricas). Sinceramente, creo que mantenernos separados es lo mejor que pudimos hacer (aunque quizá no de cara a la continuidad en el tiempo), todo esto se iba haciendo cada vez más inabarcable y eso hacía que la cosa se fuera de las manos y muchos creyeran que estaba pasando lo que no estaba pasando.


Para la dichosa fecha, desde mi punto de vista, había muchos con la moral subida frente a otros que habíamos hecho buena parte del trabajo que llevó a ese número de personas a la calle y que estábamos más que nada ilusionados de haber podido convocar a tanta gente de tan diversa índole (recuerdo en un momento de la manifestación una bandera española constitucional, otra de la segunda república y otra anarquista marchando juntas...). Las semanas posteriores fueron muy revueltas, los nervios del momento revolvieron nuestras mentes, nuestras aspiraciones variaron y comenzaron las escisiones: sin disolver el grupo, cada uno empezó a tomar caminos diferentes, haciendo que la luz de EdM (hablo siempre del caso sevillano, el que conozco) se apagara sin darnos cuenta. Una pena.

Efectivamente, esta es una historia que añora lo que pudo haber sido y no fue. El 15M marcó un antes y un después en la historia reciente del país, le pese a quien le pese, incluso en un grupo tan joven y cohesionado como Estado del Malestar. Fueron muchas emociones juntas que magnificaron un hecho que, en términos absolutos, era poco más que una anécdota reseñable y nadie (esta vez hablo en general) pudo encarrilarlo. Confusión ante lo nuevo, ansias de que todo saliera bien, voluntad de poder, sueños con un futuro mejor,... Ya conocéis lo que salió de ahí, una plataforma de lucha más que poco le quedó de distintivo. Luego llegaron las acusaciones de fascismo o falangismo o yo qué sé. Menos mal que eso ya me cogió apartado.

En fin, aún hoy sigo con una mínima esperanza de que el espíritu de EdM vuelva con las mismas intenciones, aunque las circunstancias que desembocaron en ello no se volverán a repetir. Pero quedan en el recuerdo los buenos momentos frente al ayuntamiento y las reuniones en el Boston Burger, y en la realidad (y el feisbuc) personas que me encantó conocer.

EdM Sevilla

9 de febrero de 2013

#Etiquetas

0 comentarios
Por si no véis bien lo que pone: "#NoSéSiAlguienLoHabráHechoYaSeguroQueSíPeroCreoQueAPartirDeAhoraTodosMisTuitsSeránHashtags...ONo #vanguardiatuitera"

Esto lo puse hace tres meses y sigo tuiteando así. No sé si es algo que merezca una explicación, pero la voy a dar. Realmente hay poco que explicar; en tuiter está la posibilidad de escribir normal y de escribir con etiquetas o hashtags (lo de la hasta ahora olvidada almohadilla -#-, que cumplen la misma función que las etiquetas en los blogs), que suelen ser palabras o frases cortas relacionadas con el tuit en cuestión, con el mensaje. Por otro lado, siempre me ha gustado lo diferente y, cuando he podido hacer algo de forma distinta, lo he hecho; en este caso, pensé que sería divertido tuitear de forma diferente y prácticamente única, a pesar de que no fuera una opción exitosa; no era ese el objetivo.

Sencillamente quise hacer lo de siempre y lo que hacen todos a mi manera. Estoy a gusto poniendo tantas almohadillas y tantas letras juntas y muchas veces me divierte tanto hacerlo como ver alguna que otra reacción.

Supongo que pensaréis que es como si pongo por aquí una entrada en blanco en la que cuente algo sólo en las etiquetas. Obviamente así es y no os extrañe que llegue a hacerlo algún día. Pero eso será más adelante, si es que llega a ser.

En fin, todo esto no es nada importante ni necesario, pero quería poner una entradita simplona para este fin de semana. Volveré el lunes (espero).

PS: La mención a la vanguardia es pura fanfarronería. Me equiparo a los revolucionadores del mundo estético de principios del siglo vigésimo y me quedo tan pancho.

4 de febrero de 2013

Hablemos de... (III) los periquitos

4 comentarios
"¿En serio esos dibujos son para niños?"

"Esos serán dibujitos para niños, pero los disfrutan los padres"


Bob Esponja

Hace tiempo que vengo escuchando comentarios como los de arriba. Y hace aún más tiempo que llevo viendo en ciertos dibujos animados algo diferente; algo tan sencillo como bromas con doble sentido o referencias algo complejas, cosas que no te esperas en un espacio televisivo de contenido infantil. A mucha gente le sigue sorprendiendo encontrar estas cosas; a mí, no tanto (seguramente porque soy de los pocos que ve más dibujos animados que otros contenidos y ya me sorprendí en su día). No me refiero a series como Los Simpson o Shin Chan, esas no van dirigidas a los niños.

Cosmo, Timmy y Wanda

Series como Bob Esponja, Los padrinos mágicos, Phineas y Ferb u Hora de aventuras son buena muestra de lo que digo (y, justo por eso, las series animadas que más me gustan). Uno ve estas series y acaba prestándoles la atención que nunca esperó darle a unos dibujos animados para niños: humor absurdo, referencias a hechos que tienen más tiempo que sus espectadores potenciales, comentarios que no desentonarían en espacios de humor para adultos,... Es casi inevitable preguntarse qué han fumado los guionistas para meter esas cosas en una serie infantil. Yo tengo la respuesta a esa pregunta: nada en especial. Sencillamente, los tiempos cambian, los puestos de trabajo los van ocupando gente más joven y se buscan nuevas formas de hacer lo de siempre. Es decir, los guionistas que ahora se jubilan son los que hicieron las series que vieron de niños los guionistas que entran a ocupar los puestos vacantes, que no quieren repetir el trabajo de sus predecesores, pero tampoco olvidarlo. Estos nuevos guionistas tienen otros referentes y otras inquietudes, hijos de su tiempo, y, sea o no intencionadamente, se nota. Existe un cambio generacional marcado, según lo veo yo, por la ironía, más presente hoy que nunca (al menos en estos temas). La forma de ser de un creador se imprime en lo creado por él y los dibujos animados no son ninguna excepción, por eso nos vemos a nosotros mismos más apegados a series como estas que los niños.

Candace, Phineas y Ferb

Y, hablando de los niños (¿es que nadie piensa en los niños?), ¿recordáis la visión que tuvísteis durante esos años? ¿Habéis vuelto a ver series o películas que veíais de pequeños y os ha parecido diferente de como lo recordábais? A mí me ha pasado. Creo recordar que, incluso en contenidos infantiles, he encontrado, años después, alguna que otra referencia que no entendía de pequeño. Aunque no entenderlo no me impedía disfrutarlo, no veía dobles sentidos porque no los buscaba (si es que sabía lo que eran), y creo que ese es el otro aspecto clave de este asunto: la ironía y las referencias culturales de las que hablamos no suelen ser cosas que entiendan los niños. Estos sólo ven a sus personajes favoritos haciendo el indio, que es lo que les gusta hacer y ver, lo de pensar en otras cosas más allá de los dibujos queda en otro plano más secundario. Si esto es así, es lógico preguntarse para qué, entonces, se esfuerzan los guionistas en buscar hacer cosas así para que los niños no les echen cuenta. Yo lo veo claro: para los padres. Existe la creencia de que los dibujos animados se hacen solamente para los niños (afortunadamente, cada vez es menos común), por lo que era difícil ver a un padre y a un hijo disfrutando juntos de una serie de dibujitos, porque el padre se aburría. Sin embargo, insertando este tipo de chascarrillos, no sólo no merma la diversión de los pequeños sino que, encima, se entretiene a los grandes. Y lo que es mejor, puedo seguir con la opción de poner los periquitos cuando no tengo nada que hacer y no tengo ganas de aguantar chorradas televisivas, como cuando era pequeño.

Jake el perro y Finn el humano

Lo mismo podríamos decir de las películas de Pixar o la animación por ordenador en general, que usa mucho este tipo de humor. Pero eso igual da para otra entrada.