| Riff de la canción |
La canción vio la luz en el año 1972, junto al resto del disco Machine Head, que abría dando buenas vibraciones con ese "Highway Star". Por aquella época, la formación era prácticamente la misma que ahora: Ian Gillan a la voz, Roger Glover al bajo, Ian Paice a la batería (el único miembro estable de la banda desde sus inicios hasta hoy día), Ritchie Blackmore a la guitarra (ahora es Steve Morse) y John Lord (ahora es Don Airey) al teclado. Unos meses antes se encontraban en Montreux (Suiza) para la grabación de lo que sería su nuevo álbum, una situación inevitable para el nacimiento de la canción que nos ocupa.
Y es que este adorado tema, infinitamente retransmitido, reproducido, escuchado, cantado, tocado, versionado y todos los participios que quepan no cuenta ni más ni menos que una mera anécdota. Una anécdota interesante y digna de recordar, sí, pero nada más:
We all came out to Montereax,
on the Lake Geneva shoreline,
to make records with a mobile.
We didn't have much time,
but Frank Zappa and the Mothers
were at the best place around,
but some stupid with a flare gun
burned the place to the ground.
Smoke on the water and fire in the sky.
They burned down the gambling house,
it died with an awful sound.
Funky Claude was running in and out,
pulling kids out the ground.
When it all was over,
we had to find another place,
but Swiss time was running out,
it seemed that we would lose the race.
Smoke on the water and fire in the sky.
We ended up at the Grand Hotel,
it was empty, cold and bare,
but with the Rolling truck Stones thing just outside,
making our music there.
With a few red lights, a few old beds,
we made a place to sweat.
No matter what we get out of this,
I know we'll never forget.
En traducción libre (y rápida) al castellano:
Llegamos a Montreux,Ya véis: fuimos a grabar a un sitio en el que había un festival, un carajote se lo cargó todo y tuvimos que grabar de mala manera de prestados...vaya guapo. Eso podría haber quedado dicho así contado rápido en cualquier conversación, pero los Deep Purple decidieron hacer un temita para añadir al disco; una canción más, sin más pretensiones que compartir sus vivencias; una canción que se ha convertido en todo un símbolo. Uno de tantos temazos que no nacieron como tales, sino todo lo contrario. Y es que cuando algo se hace a gusto sale de arte.
a orillas del lago Ginebra,
para grabar con una unidad móvil.
No teníamos mucho tiempo.
Frank Zappa and the Mothers estaban en el mejor sitio,
pero un estúpido con una bengala
quemó el sitio entero.
Humo en el agua y fuego en el cielo.
Quemaron todo el casino,
murió con un sonido genial.
Funky Claude salía y entraba corriendo,
llevando a los niños afuera.
Cuando todo acabó,
tuvimos que encontrar otro sitio,
pero el tiempo en Suiza se acababa,
parecía que perderíamos la carrera.
Humo en el agua y fuego en el cielo.
Acabamos en el Grand Hotel,
estaba vacío, frío y sin nada,
pero con el camión de los Rolling Stones fuera,
hicimos nuestra música allí.
Con unas luces rojas y unas camas viejas
hicimos un pequeño hogar.
No importa lo que salga de todo esto,
sé que nunca lo olvidaremos.
Para acabar este escueto análisis, me gustaría destacar dos pequeños detalles de la canción.
El primero es el final de la letra, la última frase (sin contar el último estribillo), ese "I know we'll never forget", "Sé que nunca lo olvidaremos". Un final simple, pero no por eso deja de ser genial. Tras contar esta rocambolesca anécdota, ¿qué añadir? ¿Acaso no es ya lo suficientemente llamativa como para contar más cosas? Por supuesto, así que ahí queda eso: "¡Qué bien lo pasemos!" (como diría mi querido NtmeC). Sencillo y directo.
El otro detalle es lo que más me gusta de la canción: esa persona que ha pasado a la historia como "el estúpido de la bengala". Muchos personajes aparecen retratados en ciertas canciones de muchos grupos. Desde la afición en general hasta alguien con nombre y apellidos, pasando por "el enemigo". Pero todos tienen en común una característica: el fan es el bueno y el no fan es el malo. En este caso, el estúpido de la bengala es el malo, pero era un fan que había pagado su entrada para el festival y estaba disfrutando del bueno de Zappa. Un error hizo que se jodiera todo el espectáculo, pero con la confusión el culpable pasa desapercibido. Sin embargo, en esta ocasión fue algo diferente: sin dejar de salir del anonimato, el estúpido de la bengala se llevó su castigo. Aunque ser recordado junto a uno de los grandes temas de la historia del rock no sé hasta qué punto puede ser considerado castigo, por mucho que se refieran a ti como "estúpido".
En fin, después de todo esto, ya sólo nos queda disfrutar de esta delicia:
Un saludo, estúpido de la bengala, estés donde estés.
