Imagen del título: Portada de The Wall de Pink Floyd + Graffiti de http://flickrhivemind.net/Tags/cry,graffiti/Timeline

25 de abril de 2013

Cinco años

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Esta semana se han cumplido cinco años desde que el foro Hijos del Metal k fue creado. Como moderador general del mismo que soy, que lo soy, me he permitido escribir unas palabras que me apetece compartir por aquí. Ahí van:

"¡Quién lo iba a decir! Un lustro desde que nuestra querida [KryoNa] se aventuró a iniciar sola este proyecto, un foro de música metal, pero sobre todo un sitio en el que estar a gusto y rodeado de buena gente. A pesar de los momentos de bajón, creo que es más que evidente que lo consiguió (la renovación cada año del dominio gratuito del foro es buena muestra de ello).

Van quedando lejos esos primeros momentos del foro, lleno de amigos sin apenas “extranjeros”. Esos usuarios habituales que se conocían más en persona que virtualmente han dado paso a nuevas tandas que, cada vez más, se conocían más virtualmente que en persona. Hasta tal punto ha llegado que ahora ni siquiera todos los usuarios sevillanos que entramos con cierta asiduidad nos conocemos entre nosotros fuera del foro.

Y es que todo este tiempo no ha pasado en balde, el crecimiento ha sido contínuo, tanto en número de foreros como en contenido (y yo diría que también en calidad). Ya estamos a falta de menos de un centenar de usuarios para llegar a los 3.000 y empezamos a rondar el millón de mensajes. Si bien es cierto que la mayoría de ambos no están activos, sí que es significativo que los números sean esos, pues no todos pueden tener estas cifras. Hablando de cantidades, todavía tenemos pendiente batir el récord de usuarios conectados al mismo tiempo: 238 el 2 de abril de 2011 (aunque ahora mismo no haya mucha actividad por aquí, no hay que olvidar que ese récord vino tras un período de “sequía” como este). Todo se lo debemos a la labor de nuestra administradora, que nunca se ha rendido promocionándolo (sin desmerecer a los que en la medida de lo posible hemos contribuido a la difusión, por qué no decirlo).

Sin embargo, la publicidad serviría de poco si el foro fuese un muermo. Por suerte, siempre hemos contado con buena gente que daban una sensación muy buena con sus comentarios (no voy a nombrar a nadie para que no falte ninguno), dejando en todo el foro un ambiente muy agradable, que, sin duda, hacía a los curiosos quedarse. Por supuesto, no han faltado disputas, desde pequeñas discusiones a grandes broncas, aunque, por suerte, estas últimas no han sido frecuentes. De todo se aprende, aunque, puestos a recordar, mejor nos acordamos de los momentos de diversión, que los ha habido, y bastante curiosos.

En definitiva, las huellas de cada uno de nosotros han ido formando un sitio cuyas charlas pueden interesar más o menos, pero son abundantes, y, salvo momentos de poca actividad, constantes, algo básico en un foro. No obstante, no debemos olvidar que hay muchas secciones muy útiles con bastante información (conciertos, grupos de música, sitios de interés,...), que también se agradece bastante que estén.

¡Por otros cinco más! (o diez, o quince, o los que sean, pero que dure la cosa)"

17 de abril de 2013

Hablemos de... (IIII) nuestras posibilidades

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Que sí, que los políticos ricos son muy malos y nos hacen sentirnos culpables. Todo muy bonito y tranquilizador. Aquí los únicos que tenían más cosas de las que necesitaban eran los banqueros cabrones que robaban a los ilusos obreros, los cuales no tenían ni más coches de los necesarios (en el caso en el que hubiera necesidad de coche) ni casas caras ni propiedades innecesarias. Los banqueros y los políticos eran los que pedían hipotecas y créditos para comprarse el último modelo de televisor, el nuevo i-Pod o el chalé adosado. Los bancos choriceaban a los pobrecitos obreros...eh...con...¿sus cuentas corrientes?... ¡Ah, no! Con hipotecas y créditos para comprarse el último modelo de televisor, el nuevo i-Pod o el chalé adosado. Vale...entonces...¿qué hacían mientras tanto banqueros y políticos? Igual los primeros se enriquecían con los miles de millones de intereses exagerados que provocaban las hipotecas y créditos de los obreritos de a pie y los segundos no necesitaban nada de eso porque ya traían los millones puestos de casa, ¿no?

Sarcasmo estúpido aparte, el motivo de esto que escribo es, sencillamente, mostrar mi hartazgo por la jodida respuesta a la manida y tediosa afirmación de "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades". "Ellos han vivido por encima de nuestras posibilidades", se dice por ahí. Pido sinceridad: ¿alguien de los que está leyendo esto está en su casa? ¿Cuánto dinero se ha gastado en la máquina que está usando? ¿Cuánto en la cuota de internet? ¿Tiene un smartphone? ¿Televisor de pantalla plana? ¿Crédito/s o hipoteca/s a su nombre? ¿Es fumador? En definitiva, ¿tiene alguna afición sin la cual ahorraría una cantidad considerable que podría destinar a otros asuntos, quizá más importantes? Me estoy yendo por las ramas. Vayamos a lo básico: ¿que son "nuestras posibilidades"? Y, en consecuencia, ¿qué sería vivir por encima de ellas?

Campaña de Juventud Sin Futuro

Hace poco escuché al recientemente fallecido José Luis Sampedro que los que pedían créditos a su banco no vivían por encima de sus posibilidades porque pedir un crédito era una de esas posibilidades. No obstante, tengo que discrepar con el académico, ya que la posibilidad del crédito reside en una necesidad, no en un capricho o en una apetencia. Quiero decir, en teoría, lo interesante de tener la posibilidad de pedir un crédito (por ejemplo) es utilizarlo en comprar un coche porque lo necesitas para ir a tu trabajo, no en un segundo coche con el que salir los fines de semana para dejar el más cascado para el trabajo. Si se han hecho cosas que no se deberían haber hecho es porque existía la posibilidad, sí, pero las oportunidades no siempre se utilizan de la mejor manera.

No sé por qué es tan difícil asumirlo: no hemos sabido utilizar bien nuestras posibilidades ni han querido enseñarnos a hacerlo. No hay más realidad que esa en este asunto. Nuestras posibilidades se limitarían a tener poco más que lo justo para vivir decentemente, poder ir más allá es un ansia de poder que no hace bien (como hemos podido comprobar). Tampoco interesaba a unos pocos que supiéramos de las limitaciones de nuestras posibilidades, pero eso no nos exime de nuestra culpa, cargarle el muerto a otro nunca es la solución, si uno mismo es parcialmente culpable. En definitiva, hemos vivido por encima de nuestras posibilidades porque a unos pocos les interesaba que así fuera y no hemos sabido verlo. Esa frase me parece un buen resumen, además, de ese "Estado del bienestar" que tanto anhelan algunos (aunque sea, a mi juicio, uno de los grandes culpables de esta situación).

No me malentendáis, no quiero decir que la culpa de la situación crítica sea de los que alguna vez pidieron un crédito o de los que se compraron un Mac pudiendo conformarse con un viejo PC, sólo digo que hay que saber asumir la parte de culpa de uno mismo. La crisis no es más que la demostración de que estamos dominados por un sistema económico capitalista (el cual necesita de crisis cíclicas para restablecer el equilibrio perdido por su ansia de continuo progreso), ni más ni menos. Las acciones de los de arriba, los de abajo y los de los lados sólo han hecho que tal situación sea como estamos sufriendo. La crisis es como el cambio climático: llegar iba a llegar igualmente, otra cosa es que ciertas acciones hayan agravado el proceso y/o las consecuencias.

13 de abril de 2013

Día de perros

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Modelo de la foto: Ben
Pues eso, sevillanos, tenéis plan ineludible para este domingo en el Parque del Alamillo, no sólo por conocer a montones de amigos peludos que necesitan un hogar en el que le den cariño, que ya de por sí es un gran motivo, sino, además, porque habrá varias actividades que harán que el día de parque se quede corto. Todo ello organizado por y para la causa del Refugio-Escuela Sofia.

Entre esas actividades hay un pequeño concierto por la tarde en el que participa ese ambicioso proyecto que es CTPM. Esperamos que este concierto sea un mero aperitivo de todo lo que hacemos, debido a que si nos mostramos tal cual pueden echarnos a patadas los padres de los presuntos niños que puedan andar por allí. Así que no nos culpéis si no estamos en nuestro apogeo, culpad a la corrección política.

Os espero (sentado, supongo).

8 de abril de 2013

Un día

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"I'm so bad, baby I don't care"

Me canso y me gusta. No me gusta, pero me gusta.

Llevo dos horas en la calle, solo, queriendo hacer cosas sin conseguir hacer nada. Quiero desahogarme, pero no tengo con qué. La gente viene y va, la ciudad no es tranquila, no puedo pararme un rato.

Pienso.

Un árbol. Pienso en él. Me doy cuenta de la estupidez y lo observo. ¿Por qué así y no de otra forma?...

¡Oh! Guiris...
je...

De repente, un puente. ¡El río! Suerte que uno sigue teniendo esa imagen romántica del observador tranquilo frente a un paisaje bonito...qué asco.

Bajo, me siento y miro. Sin más. No sirve de mucho, pero descanso las piernas. Algo es algo.

Escribo, miro, pienso de nuevo.
Me reconcilio con el mundo.

"La gente es estúpida (especialmente en días lluviosos como hoy), pero no tienen la culpa. Animalitos...".

¡Bendita música!

Sevilla,
jueves siete de marzo de dos mil trece,
a eso de las siete de la tarde.

5 de abril de 2013

"Érase una canción" de Mamá Ladilla

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Letra:
Érase una canción compuesta por un señor
que juntó las palabras con mimo
y su esfuerzo no escatimó.

Érase una canción compuesta para una audiencia
de dos, o de dos millones,
o toda la población.

Esta canción hablaba de algunas importantes banalidades.
Puede que no fuera la mejor, pero cuando sonaba vibraba el aire.
Y el aire logró filtrarla a través de cuarenta urracas parlantes
y así se ahorró engrosar un rosario de truños horripilantes.
Reservó su semilla latente para un poco más adelante.

Nuestra amiga tuvo calor, y el aire, amable, sopló
y la llevó a bañarse al mar.
Allí la depositó.

Y ella nadó y con las olas bailó
tarareando una prima suya, y de pronto vio
aletas de tiburón.

Procedían de oscuras madrigueras blandiendo fajos de billetes.
Sus mandíbulas imponentes sólo eran comparables con su sordera.
"Acompáñanos", dijeron, "a visitar las profundidades.
Tendrás muchas estampitas, tus sueños serán realidades".
"Pues mirad, llevo un poco de prisa: no quiero morirme de risa".

Y asi, tras un nuevo soplo de aire,
llegó volando a la playa nuestra tonada
y se puso a tomar el sol.

Se vio rodeada por un sinfín
de cangrejos extraños con larga lengua manchada
de tinta de calamar.

Caminaban de lado y de mala manera porque no sabían por dónde era,
llevaban gafas de un dedo de ancho que no podían con su ceguera.
"Venimos a hablar de ti", dijeron,"cántanos tus vivencias,
que así dictaremos sentencia y diremos si es lícita tu existencia".
"Pues disculpen sus eminencias, me dispongo a brillar por mi ausencia".

Cansada de tanto ajetreo,
asustada, desconfiada, pidió a su fiel transportista
un último favor:

"Llévame allí donde esté
aquel tipo que un día me dio la vida
desde sus tripas: la madre que me parió"

Y así regresó y se ganó el más cálido recibimiento por ser quien era.
"Anda, vente a tocar conmigo la armónica, espasmódica compañera,
y cuéntame dónde has estado mientras soñaba con tu regreso"
"No pienso volver a marcharme, así que mejor no hablemos de eso:
aunque mueras conmigo de hambre, morirás con el rabo tieso".

Sobre el tema:
Érase la canción que, a mi juicio, mejor ilustra todo lo que es Mamá Ladilla: nada más (y nada menos) que el equilibrio perfecto entre una música sencilla (no necesariamente simple), humor (generalmente absurdo) y crítica (de todo lo criticable).

Supongo que lo que voy a poner a continuación no es necesario, pero cuando descubrí esta canción me resultó tan curiosa que voy a escribir lo que le hubiera dicho a todos en aquel momento, si no fuera porque no me interesaba que me creyeran un flipado de la vida.

Vemos cómo se nos presenta a un compositor que escribe una canción sin más pretensiones que eso, escribir una canción, tan bien como pudiera hacerlo. No era una gran canción, pero era pegadiza. Lo suficiente como para sonar en la radio y dar comodidad a su autor. Entonces llegan los omnipresentes ejecutivos de discográficas multinacionales con sus contratos tan millonarios como efímeros, pero el artista dice que no a las estampitas, de momento no le tientan tanto. Tras este ajetreo, su vida calma prosigue hasta que llegan los críticos, esos sordociegos que opinan de todo lo audiovisual como si lo que dijeran tuviera que ir a misa. Unas críticas muy bien esquivadas, sin meterse en berenjenales que de poco sirven. Y, en fin, el periplo del éxito del tema llegó a su fin, una nueva canción saldría y esta pasó poco a poco al olvido. A su compositor no le importó demasiado, lo pasó bien componiéndola y no estuvo mal disfrutar de un poquito de éxito. Siempre tendrá esa canción para recordar buenos momentos, por muy mal que le vayan las cosas.

O quizás es sólo un viaje fungoso. En cualquier caso, disfrutadla.

Mamá Ladilla se fundó en 1994, año en el que vio la luz su maqueta Directamente a la basura. Entonces lo formaban Juan Abarca (guitarra y voz), Llors Merino (bajo y coros) y Ferro (batería). Tras más de 10 años de discos y conciertos, Llors decidió dejar la banda y entró en su lugar Javi Rojas. Y ahí siguen dando guerra en conciertos y tal. ¡Y que duren!