Declaración de intenciones. Queremos hacer algo nuevo, quiera decir eso lo que quiera decir. Podéis encontrar este Manifiesto
aquí:
“Con
Tu Puta Madre”
-Somos
la vanguardia de la vanguardia.
-¿No
es eso demasiado adelante?
-Eso
es el enemigo…
Y
ahora, algo completamente diferente: originalidad. Originalidad.
Originalidad. Qué bonito nombre. Mucha gente opina que es lo mejor
del mundo, que la capitalidad del arte es ser original. Pero después
escuchan un mash-up de Michael Jackson y Rammstein y se les hace el
culo pesicola. Pongamos ya las cartas sobre la mesa: la originalidad
es un mito. Estamos en una época de remakes, “tributos” y
adaptaciones, y deberíamos saberlo. Y a pesar de ello, elogiamos las
nuevas versiones de antiguos éxitos (o no) siempre que lleven una
buena pátina de Michael Bay en forma de explosiones (no de su cara,
que deja mucho que desear). O gente que se sorprende con voluminosos
y soporíferos volúmenes de Best-Sellers que hablan vagamente de
cosas extremas (¡Huy! ¡Ha hecho una laxa mención del bondage!
¡Corramos a la parroquia!) y dar una importancia exagerada a
futilidades de la vida diaria (no compro un candao yo pa’ la bici,
voy a comprarlo pa’ ponerlo en un puto puente). En realidad, todo
ya ha sido escrito, todo ya ha sido dicho. Pensemos en una historia
tipiquísima de amor/desamor. ¿No se han puesto ya sobre la mesa
todas las perspectivas posibles? Hagamos un esquema:
Que
el amor entre dos personas sea correspondido.
Que
no sea correspondido, y uno quiera y otro no.
Triángulo
(o poliedro) amoroso. Que uno quiera estar con otro, pero ese otro
esté con otro (quiera al primero o no) y así sucesivamente.
Que
uno quiera a un muerto.
Que
un muerto quiera a un vivo.
Que
ambos estén muertos.
Que
uno quiera a alguien de condición sexual diferente.
Que
uno quiera a un animal o cosa (y personas que entren en esta
categoría). ¡¡¡FURRY!!!
Que
el amado sea un robot.
Que
el amado sea extraterrestre.
Que
uno sea Clark Gable y la otra Vivian Leigh.
Que
todo sea muy confuso.
Que
todo sea una ilusión.
Que
el amor sea correspondido interesadamente.
Casos
de amores familiares incestuosos (abuelas que se tiran a primos,
casos de Complejo de Edipo/Electra galopantes, Los Serrano, etc.),
más allá del porno.
Porno.
Condiciones
sociales, económicas, políticas, algebraicas, personales,
stalinistas, raciales, etc., que se pueda imaginar de por medio.
Que
uno muera en el Titanic por no ceder un poco de espacio en la mierda
de la tabla que cabían ampliamente más de uno.
Que
el amado tenga tuberculosis.
Que
el amado sea un ser sobrenatural.
Lady
Halcón.
Que
el amado sea una persona perfectamente normal.
Y
así otras veces.
Y
esto es de lo que nos acordamos. Seamos serios: por más que
intentemos buscar un acorde nunca antes tocado, todas las
posibilidades están ya en las teclas del piano, como diría el
filósofo. Como se puede ver, la categoría de la originalidad puede
ser puesta en entredicho. No porque no exista mínimamente la
categoría de lo nuevo. Siempre se ha innovado de una manera u otra.
Insertar un reposa-bebidas en cualquier cosa puede crear algo nuevo,
pero no es algo “original”. Lo que más se hace es coger lo que
ya se tiene y verlo desde otro ángulo. Como la escopeta maquilladora
de Homer. Pero la originalidad como tal, como sacar un conejo de una
chistera vacía, es absurda. Siempre hay un doble fondo. Somos
conscientes de que la originalidad es una utopía. Esto no es malo.
El mundo puede dar mucho más de sí, puede ser mucho peor. Este
manifiesto es muestra de ello. Con lo que hay, querer conseguir la
utopía de la originalidad es… un palo con chorizo. Exacto. Lo
único que nos queda es seguir mezclando en la hormigonera cerebral
cosas y a ver qué sale. No por llamar la atención, sino por salir
de la rutina. Un mundo ordenado, predecible, cuadriculado, es
aburrido. ¿Por qué no coger el mundo e invertirlo? El ser humano
necesita de cambios, caos, anarquía. Y nada de caos controlado.
Salvajismo existencial. La creación se hace desde el caos, no desde
la nada. ¡Fuera endogamias culturales!: los niños tontos salen de
mezclar siempre lo mismo. ¡Abramos la puerta a la disparidad! ¿No
se habla de transversalidad de los conocimientos? ¡Pues
transversalicemos! Pues eso, hay que matar el conformismo cotidiano
atreviéndose a atravesarle con un destornillador, sin más. Hay que
darle humor y dolor, perspectiva, otra forma de mirar, ironía y
transgresión. Del mismo modo que cuando te aburres de ver Sálvame y
te pones a leer cualquier basura de Paulo Coelho, o si eres un
poquito lúcido como para sentirte en algún puto momento de tu vida
angustiado o desarraigado, por la puta razón que sea,
¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAGGGGHHHHHH!!!!!!!!! ¡¡¡COMPRATE UN PUTO
MONO Y GRABA VIDEOS DE YOUTUBE MASTURBÁNDOLE!!! Por ejemplo…
Parece
necesario, sin querer ser pretenciosos ni pedantes, que siempre hace
falta una mínima cultura. Aquí entra el problema del elitismo
intelectual. ¿Es necesaria una institución que sea la poseedora de
la cultura (oficial) y de los derechos y autoridades para enseñarla?
Definitivamente NO.
Todo el mundo puede cuestionar y transgredir las cosas, los sistemas,
las personas. No hace falta un estatus especial. No hace falta
estudiar filosofía para saber discutir de consabidos temas
profundos. Es más, los filósofos dicen muchas tonterías. Hace
falta una cultura, pero una cultura del sentido común, del
conocimiento rompedor, una formación cultural en una cultura
formacional. Fomentar el escepticismo, la crítica, como pura
cuestión interna de lo que a uno le pasa.
NO CREAN LO QUE ESTÁN
LEYENDO.
PIENSEN SI LES MERECE
LA PENA CREER EN LO QUE LEEN.
SI HAN LLEGADO HASTA
AQUÍ Y NO LES CONVENCE,
VUELVAN A EMPEZAR.
Hay que fomentar el pensamiento
crítico a través de la transgresión y la ironía. Una vez se hace
comprender la importancia de la ironía, se te abre el mundo. La
ironía, a través de la palabra, desestabiliza el mundo normal.
Podemos darle la vuelta al mundo con la ironía, y que todo salga
dañado. Y veremos un poco más lejos. La ironía se toma la licencia
de juntar absurdos que es descabellado juntar. La ironía hace del
mundo algo incierto. Es un mantenimiento constante de la
inestabilidad y la perturbación, es violencia contra lo estable. Y
no porque algo sea tonto tiene que ser trivial. ¡Basta de humor
infantil, vacío, de aplausos dirigidos, de complacencia! ¡Basta de
franceses! Aunque no tiene por qué ser únicamente feudo del humor
la ironía, pues toda ironía en el pensamiento es una apertura a lo
múltiple y dispar. Así, como la ironía, la transgresión destroza
lo unido. Hacer de las iglesias campos de baloncesto, cuadros al óleo
mesitas de café. USAR LA VENUS DE MILO DE PERCHERO Y LA CALLE COMO
BIBLIOTECA. ¡ROMPER CABEZAS CON LO QUE NUNCA PARECE SER ENTENDIDO!
Y como ahora nos estamos poniendo
demasiado serios, TETAS.
¿PERO POR QUÉ PASA TODO ESTO? ¿DE
QUÉ MIERDA NOS QUEJAMOS? ¿QUIÉN HA DEJADO AHÍ ESE PINGÜINO?
¿CÓMO PUEDE ESTAR TAN BUENA LA CARNE CON TOMATE DE MI MADRE? Y es
que el mundo… ¿qué coño le pasa al mundo? El mundo tiene muchos
años, eso es lo que le pasa. Y nosotros encima como una mala plaga
desde hace demasiado tiempo. Y eso pasa factura. Estamos en una era,
época, cinco cilindros en V, o como quiera llamársele que está
convulsionándonos. Bueno… en realidad todas las épocas han sido
convulsas. Es un mito que la nuestra (la actual, de quien sea) sea la
peor. Pero como somos así de egocéntricos, no tenemos de otra cosa
que hablar que de la
POSTMODERNIDAD
Y
por
qué es una caca (101 remedios caseros para combatirla)
Podríamos
meternos en páginas y páginas descriptivas de qué es la
Postmodernidad, cómo surge, citar cientos de estudios, qué se dice
que es postmoderno pero no lo es, qué quiere aparentar no ser
postmoderno pero lo es (por cierto, esta puede ser una de sus
características clave), y desbrozar mil y un discursos acerca de
esto. Pero menudo truñaco, ¿no? Si alguien quiere bibliografía del
tema que la busque, que haberla hayla, como las meigas. Como muchos
otros ya han hecho, queremos conseguir, en una sociedad que tiende a
la homogeneización, a la continuidad, a la indiferencia, crear una
pequeña falla, un polo desestabilizador. Sabemos, reconocemos,
afirmamos, aseveramos, etc., que esto lo han pretendido, e incluso
han conseguido frutos muy jugosos. NO SOMOS ORIGINALES, pero somos
muchos. Así está el panorama, y creemos necesario hablar NOSOTROS
sobre este tema. Tenemos algo que aportar, nuestro granito de arena
puede ser beneficioso al fastuoso edificio de una crítica
alternativa a la sociedad. ¿Alternativa? ¿Como toda la basura
alternativa que ronda por el mundo? No. No esa basura “alternativita”
postmoderna, pero tampoco una añoranza de la anquilosada Modernidad.
Es otra cosa, que no se puede decir sólo con palabras, argumentos y
conceptos encadenados, hay que ampliar el campo de discurso.
A través de medios escritos y
audiovisuales, todo lo que la sociedad occidental nos brinda,
pretendemos usar todo esto, sin desdeñar ningún medio, para llevar
a cabo acciones programáticas serias y absurdas, que cree una brecha
en la conciencia. El nuestro es un programa terrorista artístico,
poético, conceptual y cultural. Si la única forma de que la gente
mire más allá de sus narices es transgrediendo sus narices, se
hará. Este no es un proyecto emancipador, o que pretenda emancipar
al hombre. Nosotros queremos simplemente poner nerviosa a la
sociedad, hacer que sus partículas tiemblen como un vaso de leche
muy caliente, desestabilizar el sistema como un mosquito que te canta
al oído en las noches de verano. Para ello, haremos de la ironía y
la transgresión un arma. Y sin hacer nada radicalmente diferente
(por imposible), cambiarlo todo.
Las acciones que llevemos a cabo
serán, como decimos, serias y absurdas, explicativas y arrolladoras,
comunicativas y desconcertantes, que muestren, o expliquen, que
choquen, o embarguen.
Nuestra
actitud será siempre la de “me he dejado el gas abierto”,
siempre alerta, siempre trabajando. Darle la vuelta al mundo es un
continuo work in progress,
y no podemos descansar, no aceptamos dar por hecho el trabajo, porque
este nunca termina.
Esto no termina aquí. Este
MANIFIESTO CON TU PUTA MADRE es sólo una base, una estructura para
ir trabajando. Hay mucho de qué hablar. Hay que hablar de la
Postmodernidad (manque nos pese), de la educación, del cinismo y la
melancolía, de monos, de pornografía, de tu puta madre, y de miles
de cosas tan importantes como banales.
A partir de ahora comienza a
realizarse este proyecto. Puede llevarnos meses o años. Puede que
nos cansemos, que nos ocupemos de otras cosas. Pero mientras quede un
escrito, una frase, un breve atisbo de conciencia que alcance
nuestras pretensiones, estaremos trabajando.
Aquí comienza
Con Tu Puta Madre
No se aparten de sus
pantallas.
Firmado:
Acho el Diablo y Fran Kiüs
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