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1 de mayo de 2013

Animales no humanos (I)

Imagen encontrada aquí

"Este libro no trata sobre mascotas"
Peter Singer

Peter Singer es conocido por su amplia
carrera en el campo de la ética
Esa cita es el comienzo de Liberación animal (1975). Con este libro, el filósofo australiano Peter Singer (1946) funda (sin que ese sea su objetivo) todo el movimiento animalista que hoy, quien más quien menos, conocemos. No es un libro sobre mascotas, sino sobre animales (animales no humanos), y bastante crudo. Una fundamentación racional sobre por qué estos seres no se encuentran fuera del alcance de la ética da pie en el escrito a numerosas muestras de lo que el ser humano hacía en los años 70 para comerciar con la carne y demás productos de origen animal y sacar un beneficio considerable de ello; básicamente, tratar a seres vivos como simple mercancía. Unas prácticas que hoy, aunque mermadas en diferentes ámbitos, siguen existiendo.

En definitiva, Singer defiende no sólo una postura de total rechazo al maltrato de animales no humanos, sino que va más allá y promueve la ausencia de consumo de alimentos animales, el vegetarianismo, por motivos meramente éticos, ni sentimentales ni intelectuales ni de ningún otro tipo; por una sencilla razón: ningún ser tiene legitimidad ninguna para hacer sufrir a otro.

En este sentido, aparece en el "Prólogo a la nueva edición" una anécdota curiosa:
"Poco después de haber comenzado este libro, a mi mujer y a mí—vivíamos en Inglaterra por aquel entonces— nos invitó a tomar el té una señora que había oído que yo pensaba escribir una obra sobre animales. Le interesaban mucho los animales, nos dijo, y tenía una amiga que ya había escrito un libro sobre el tema y que estaría encantada de conocernos. 
Cuando llegamos, la amiga de nuestra anfitriona ya  estaba ahí y, ciertamente, estaba deseosa de hablar de animales. «Adoro a los animales», comenzó; «tengo un perro y dos gatos, y se llevan maravillosamente bien. ¿Conoce a la señora Scott? Dirige una pequeña clínica de animales domésticos...», y se disparó. Hizo una pequeña pausa mientras se servían los refrescos, cogió un sandwich de jamón y nos preguntó qué animales domésticos teníamos nosotros. 
Le respondimos que no teníamos ninguno. Nos miró sorprendida y dio un mordisco a su sandwich. Nuestra anfitriona, que ya había terminado de servir el té, se unió a nosotros e intervino en la conversación: «Pero a ustedes  si que les interesan los animales, ¿no es así, señor Singer?». 
Intentamos explicarle que estábamos interesados en evitar el sufrimiento y la miseria; que nos oponíamos a la discriminación arbitraria, que considerábamos que está mal causar sufrimiento innecesario a otro ser, incluso si ese ser no pertenece a nuestra propia especie, y que sí creíamos que los humanos explotan despiadada y cruelmente a los animales y queríamos que esto dejara de ser así. Aparte de esto, dijimos, no nos «interesaban» especialmente los animales. Ninguno de los dos habíamos estado excesivamente apegados a perros, gatos o caballos como lo está mucha gente. A nosotros no nos «encantaban» los animales. Simplemente queríamos que se les tratara como seres independientes y sensibles que son, y no como medios para fines humanos, como se había tratado al cerdo cuya carne estaba ahora en los sandwiches de nuestra anfitriona."
Peter Singer, Liberación animal, Trotta, Madrid, 1999 pp. 19 - 20

Me parece una buena muestra de las pretensiones del libro: la denuncia del sufrimiento al que se somete a ciertos animales sólo para beneficio humano, sin necesidad de recurrir a sentimentalismos, y, en consecuencia, la defensa de una alimentación puramente vegetariana.

Que no se sorprendan los lectores que me conocen, no me he vuelto vegetariano. Comparto lo que dice el australiano, pero no creo que haya que ser tan tajante. No deberíamos torturar animales, pero ¿qué pasa con esto?
¡Eh, vegetarianos! ¡Explicad esto!
En nuestra dentadura encontramos dientes incisivos, caninos y molares. Los dos primeros son propios de los carnívoros, mientras que las muelas son características de los herbívoros. Eso nos hace omnívoros, esto es, como sabemos, que podemos consumir tanto carne como vegetales. Parece ser que los primeros humanos se alimentaban sobre todo de vegetales, aunque a veces también consumían la carne de animales muertos. Pues bien, si por naturaleza nuestro organismo está preparado para alimentarme de ambas cosas, lo siento por los que no sean partidarios de matar para comer, pero yo no voy a dejar de comer carne.

Jesús Mosterín encuentra en la
ciencia fundamentos para su filosofía
Como dice Jesús Mosterín, "cada animal tiene una naturaleza y hay que dejarle vivir conforme a su naturaleza (...) Una cosa es oponerse a la tortura y otra a la muerte sin dolor. " (extraído de esta entrevista). Jesús Mosterín (1941) es un filósofo español muy cercano a Peter Singer, especialmente en lo que a ética se refiere. Es un referente en España en pensamiento animalista y, como se puede extraer de las declaraciones anteriores, no es vegetariano. Mosterín tampoco encuentra en la ética fundamentos para alejar de ella a los que no pertenecen a la especie humana, e igualmente desecha la idea del sufrimiento innecesario para todos los animales (humanos y no humanos). Hay quien encuentra contradicción entre esta forma de pensar y el hecho de seguir alimentándose de productos de origen animal, pero antes que la ética está la naturaleza. Por naturaleza estamos capacitados como omnívoros, aunque por cultura nuestro método de obtener alimentos ha cambiado, ahora son pocos los que consiguen su alimento con su esfuerzo, la inmensa mayoría tiene que comprarlo. Y es justamente la comercialización de los alimentos la que produce más sufrimiento innecesario.

Como toda la industria, todo está enfocado a producir de tal modo que nunca falte el producto. Dicho mal y pronto, "mejor que sobre que no que falte". Eso implica tener gran cantidad de materia prima y explotarla al máximo. En el caso de los animales se traduce en la supresión de atención a los intereses del animal, es decir, alejarlo de raíz de su naturaleza eliminando cualquier posibilidad de seguir la misma. En el caso de la obtención de carne, esto se remata con una muerte que rara vez no es dolorosa, a pesar de que existan métodos para que no sea así. Pero no creo que consumir carne obtenida de un animal que ha vivido conforme a lo que es y ha tenido una muerte sin dolor sea un error por nuestra parte. Al fin y al cabo, nosotros también somos animales.

¿Qué pensáis al respecto? Yo me extenderé más sobre el consumo de alimentos de origen animal (carne, huevos, leche,...) y sobre la necesidad de prestar atención a los animales no mamíferos en otra ocasión, para que esta entrada no quede demasiado larga. Si se me ha quedado algún cabo suelto hoy procuraré arreglarlo. Hasta entonces.

5 comentarios:

Javi dijo...

Interesante esto que cuentas, creo que es un tema que da para mucho,aunque sinceramente es un debate que me viene grande, si hay algo que no me gusta del, vamos a llamarlo "vegetarianismo", es que rechazan la propia naturaleza humana, Por otro lado parece que ningún animal comiera carne, o que el hecho de ser conscientes del sufrimiento es lo que debería hacer que ,como "humanos", rechazásemos comer nada que haya provocado sufrimiento. Y es entonces cuando me parece un tanto frívolo, ¿ o acaso no sufre el árbol cuando lo talan?, según todas esas teorías chiripitiflauticas, de experimentos con Plantas y Música, podríamos entender que si bien de un modo muy astracto, las plantas bien pondría "sentir", de un modo relativamente parecido.

Lo que deberíamos de hacer es ser un poco más exigentes en cuanto al origen de los productos que comemos.

A mí me da la misma pena comerme un paté de esos de los patos maltratados del escándalo que hubo hace poco con Mercadona, que al enterarme de que al agricultor que cultiva la lechuga que me zampo con la ensalada, no le han pagado ni la décima parte del valor final del producto...

ramon dijo...

la cililizacion hace que no tengas que encontrarte en el dilema de tener que matar para comer. Puedes tener la mayor cantidad de motivaciones para dencantarte por la alimentacion que quieras.Solo dire que si tienes dilemas morales o eticos con la comida, es que no tienes otra preocupacion mayor.

Como todo en este mundo estan los que cazan con limpieza y los que disfrutan matando(sera por la subida de adrenalina)Estan los que tiran comida por que les es faciltener mas y los que practican la cocina de aprovechamiento, nada se desperdia se le da salida util al maximo(no confundir con cocinar sobras, por dios Sito). Yo te dire que he criado y me he encariñado con algunos de mis animales, tambien les he dado la muerte mas limpia y rapida que he sido capaz, y en muchos casos, los he cocinado y nos lo hemos comido. Si con eso soy mas "animal" que humano pues que le voy ha hacer.

Kiüs dijo...

Creo que todo esto parte de algo muy propio del ser humano: la radicalización de todo, el entenderlo todo como una lucha de contrarios, de dos extremos sin nada en medio. Cuando todo se ve blanco o negro no se ven los grises...y precisamente son los grises los que están presentes en nuestra vida. Además, se une el sentimiento de pena de algunas personas al sentir empatía con ciertos animales, lo que les hace tomarse las cosas más a pecho. De ahí salen discursos que hacen pensar lo que dices, Javi, eso de que parece que ningún animal come carne.

El argumento de las plantas siempre me ha parecido un poco cogido con pinzas, pero sí es verdad que se podría sacar el tema vegetal en estas discusiones. Al fin y al cabo, arrancar una planta de raíz también es matar. En última instancia, como dices, lo principal es el origen en general de los alimentos.

El apunte que das, ramon, de que hay los que hacen las cosas de una forma y de otra es algo que también parece que cuesta comprender. Hace tiempo escribí sobre la caza, a raíz de un libro que leí en el que se diferenciaba entre cazadores y furtivos (no cazadores furtivos, sino furtivos asecas), precisamente por esa razón. Lo grave no es matar, sino matar de manera innecesaria.

Igual sería más aburrido, pero qué fácil sería ser animal, sin "humano"...

Gretka dijo...

A mí las intenciones de los vegetarianos me parecen muy nobles. Estúpidas, pero nobles.
Como dices, somos omnívoros, y dejar de comer carne no es una opción, ya que nuestro cuerpo lo necesita, y eso sólo trae disgustos, enfermedades y ansia mala.
En definitiva: me parece muy inteligente la postura de estos dos hombres (y por ende, la tuya).
No hay necesidad de jugar con la comida antes de comértela.

Kiüs dijo...

Realmente existen alternativas vegetales a los nutrientes de origen animal, aunque sí es verdad que un cambio drástico en la dieta puede producir problemas de salud. Pero en mi opinión, la cosa va más allá de eso, como digo arriba.

Por cierto, si estás de acuerdo con Jesús Mosterín y conmigo, no estás tan de acuerdo con Peter Singer; me temo que él no come carne ;)