Imagen del título: Portada de The Wall de Pink Floyd + Graffiti de http://flickrhivemind.net/Tags/cry,graffiti/Timeline

21 de junio de 2013

Hablemos de... (V) el orgullo y la vergüenza

Hoy quiero poner sobre la mesa dos cosas que se suelen ver a menudo (al menos yo lo veo). Son dos hechos que, aun ocurriendo casi simultáneamente, pocos se dan cuenta de que suceden a la par. Hablo de, como dice el título, el orgullo y la vergüenza; concretamente, el orgullo por la tierra de origen y la vergüenza de la misma. Son muchas las características que conforman un territorio político y, al dejarse llevar por las emociones, uno puede caer (y, de hecho, cae) en el dilema de adular y despreciar al mismo tiempo el sitio en el que vive. Hablaré en concreto del país en el que nací (por ser el caso que conozco).

"España, país de pandereta"

"País de pandereta" es una expresión que, especialmente en los últimos años, hemos escuchado alguna vez de algún español refiriéndose a España. El motivo que suele llevar a pronunciar o escribir tal expresión es un cúmulo de noticias avergonzantes sobre ciertos personajes de dicho país. Un ejemplo de la contradicción que quiero mostrar aquí es el hecho de que la imagen de arriba la cuelgue alguien que está intentando convencer a un argentino de que España es mejor país que Argentina; eso pasa. Y es que, pese a quien pese, lo que afecta a España es cosa de los españoles y, por extensión, nos afecta a nosotros mismos.

Por eso nos seguimos fascinando con ese paisaje tan característico de nuestra ciudad, seguimos recordando con una sonrisa ese rincón especial del barrio o llevamos como estandarte esa actitud de nuestra región y, sin embargo, también hacemos las críticas más duras a ese territorio; porque es lo que mejor conocemos, es decir, conocemos lo malo y lo bueno del sitio en el que vivimos. El problema es que uno, al dejarse llevar por las pasiones, exalta demasiado lo bueno y rechaza exageradamente lo malo...porque toca de cerca. ¿No sería más fácil dejarse de ataques y defensas intermitentes o simultáneas y, sencillamente, analizar fríamente la situación desde los diferentes aspectos? Al fin y al cabo hablamos de un trozo de tierra...

Pues no es tan fácil, es como cuando te metes con tu hermano pero cuando alguien se mete con él sacas las uñas y arañas el diamante si hace falta. Orgullo y vergüenza no son aquí más que dos manifestaciones del orgullo, la vergüenza se manifiesta por un deseo de que lo malo desaparezca, ya que duele que el sitio que tanto te gusta esté así. De hecho, las dos actitudes ante la comparación de España frente a otros países (ofensiva y defensiva) se diferencian por el tema de la conversación: si se habla de política, la crítica llegará antes o después; si se habla de aspectos sociales, artísticos o paisajísticos, tenemos una larga lista de nombres de la que tirar para sacar pecho. Reconozco que cuando empecé a reflexionar sobre este asunto encontraba todo esto demasiado molesto. Nunca me ha gustado el doble rasero y aquí lo veía. Pero acabé comprendiendo que esas dos cosas aparentemente opuestas no son más que dos formas de manifestar lo mismo: los españoles defienden España y, si para eso tienen que criticarla, lo harán como si la odiaran (aunque sea pensando que la odian).

Por último, quiero recalcar algo en relación a todo esto. Normalmente se comparan los aspectos negativos de España con los positivos de otros países. Esto lo hacemos sin tener en cuenta que lo normal es que no conozcamos más que lo que nos interesa de esos sitios. Normalmente uno no se interesa por un lugar investigando lo malo que tiene, si acaso, cuando conozca más a fondo lo positivo del sitio en cuestión comenzará a ver nuevos aspectos no tan atractivos.

En resumen:
-Ocurre que muchos españoles se quejan fuertemente de la situación de su país a la par que enaltecen otros aspectos.
-Esto, lejos de ser contradictorio, se puede entender como dos manifestaciones del aprecio al lugar de nacimiento.
-No suele parecer así por una lástima disfrazada de vergüenza al entrar en juego la comparación con una visión parcial de otros países.
-Todo esto nos lleva a lo que nos llevan muchas reflexiones (al menos de las mías): alejémonos un poco de los límites, que es más sano vivir sin exaltaciones evitables.

2 comentarios:

Gretka dijo...

Te ha faltado hablar de lo difícil que resulta llevar una bandera de España sin que te tilden de facha. Ains, dichoso Franco...

Kiüs dijo...

Pues sí, encaja bien en todo esto.