La fiesta nacional
acaba de empezar,
el torero español
entrando a matar.
Delante un toro en el sol,
lleno de sangre y sudor,
la aficion apaludió:
"¡OLÉ!"
Cuánta sangre derramada,
cuánta se derramará
en este campo de batalla,
este ruido infernal.
Pagar por ver destrozar
la vida de otro animal.
Sufrimiento sin piedad.
Mira sus lágrimas.
Si el arte es torturar
y cultura nacional,
al torero español
a descabellar.

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