Imagen del título: Portada de The Wall de Pink Floyd + Graffiti de http://flickrhivemind.net/Tags/cry,graffiti/Timeline

3 de febrero de 2014

Nada nuevo bajo el sol

Si Patxi Andión volviera a cantar una carta a su padre (como la que hizo en 1983) en estos días, tendría poco que añadir y que cambiar (poco más que ciertos detalles familiares que cambian intevitablemente con el tiempo).

Hay referencias de, como se suele decir, "rabiosa" actualidad: "Padre, he oído (...) que lo del aborto va para largo (...) y que el PSOE dice que alguien ha dicho que dicen que esta vez será la vencida, que repartirán poder y nadie sabe si van a poder", "Por lo demás, por aquí, con lo de siempre, dando vueltas y más vueltas al salario la gente", "los héroes están muertos y, aunque han dicho que mañana lloverá, haría falta para despertar el diluvio universal".

Pero, como lamenta al final de la carta, "supongo que entenderás, tú, que supiste siempre desandar distancias, cómo me siento al tenerte que contar en esta carta cosas de tan poca importancia", a saber, "se casa Nosequién, ya divorciado", "Ayer ganó el Barcelona y la Real se retrasa, el Real que sigue a cuestas con eso que pregonan por las trastiendas de que si los árbitros siguen en venta", "hogaño llovió poco y la caza anda escasa...como casi todo", o la frase que abre y cierra la carta "Padre, he oído que mañana lloverá".

Su carta hablaría de lluvia, de fútbol, de rumores, de la familia y los amigos, defunciones y alumbramientos diversos, de que el Barcelona sigue ganando a menudo, la Real Sociedad a trancas y barrancas y el Real Madrid acusado de comprar partidos,...quizá repitiendo la información, quizá cambiándola. Pero lo del aborto aún va para largo, el PSOE (entre otros) sigue prometiendo cosas para futuros hipotéticos, los que siempre han tenido un salario limitado no han aumentado ese límite y, especialmente, la lluvia de mañana sería igualmente insuficiente para despertar.

Así que, hasta nuevo aviso: señor Andión, usted y yo no nos conocemos por razones obvias, pero quería decirle que he visto en internet que mañana lloverá. Por lo demás, con lo de siempre. Treinta años después, con lo de siempre.

Y es que es más cómodo que todo se mantenga tal cual, para bien y para mal. Si todo cambiase, los que ahora viven bien se arriesgan a vivir mal (cosa nada agradable para sus acomodadas posaderas) y los que ahora viven mal se arriesgan a vivir bien (y todos sabemos lo mal que vive uno sin tener de qué quejarse, con lo bien que viene para aliviar tensiones).

"Padre, he oído que mañana lloverá y que, quizá, por la tarde escampe"

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